La voracidad sin límite del emperador Carlos V en Yuste

Comía una gran cantidad de platos a lo largo del día y siempre solo, debido a las dificultades para hacerlo por culpa del prognatismo que sufría.

Que el emperador Carlos V gustaba de comer bien es algo que está de fuera de toda duda. Pero quien pensara que por retirarse el Monasterio de Yuste sus gustos alimenticios iban a variar, está muy equivocado. Y es que, su voracidad nunca tenía límite. Sigue leyendo La voracidad sin límite del emperador Carlos V en Yuste

Cómo le llegaba la comida al emperador Carlos V en Jarandilla de la Vera

El correo que iba de Lisboa a Valladolid recibía la orden de dar un rodeo y pasar por el palacio del Conde de Oropesa

Si hay algo que apasionaba al emperador Carlos V era comer. Disfrutaba a la mesa estuviera donde estuviera, por muy recóndito que fuera el lugar en el que se alojara. Como es el caso del castillo de los Condes de Oropesa, en Jarandilla de la Vera, donde se alojó hasta que estuvo lista su residencia junto al Monasterio de Yuste. Sigue leyendo Cómo le llegaba la comida al emperador Carlos V en Jarandilla de la Vera